Hace unos días estaba entrevistando a un chef extranjero muy importante en Ibiza y me decía que le encantaba la cocina española y ese modo tan particular de comer compartiendo que tenemos. Añadía que para comer bien no hacía falta irse a un restaurante gastronómico de Estrella Michelin y que en nuestro país se puede comer bien en cualquier sitio. Me ponía de ejemplo unos huevos rotos con foie, ¡que solo le habían costado 15 euros!