restaurantes en Lleida

3 locales de Lleida que sacarán el canalla que llevas dentro

3 locales de Lleida que sacarán el canalla que llevas dentro
3 locales de Lleida que sacarán el canalla que llevas dentro
Food Trucks
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“Somos unos canalla” me dice Xavi Larrull, uno de los cuatro cabecillas de esta pandilla de cantamañanas. Ojo que eso no lo digo yo, se lo dicen ellos mismos y están tan convencidos que así bautizaron el segundo local que abrieron en Lleida, la ciudad por la que apuestan sin titubeos. “Lleida tiene mucho potencial, solo necesita gente con ideas para sacarle todo el partido”. Y allí están Xavi, Fidel, Manolo y otro Xavi, para demostrarlo con dosis de buen producto, personalidad y buenrollismo, ¡que la capital del Segrià es mucho más que caracoles!

Inspirados por las muchas aperturas de nuevas burgers en Barcelona, se vinieron arriba para importar un modelo que demuestra que aún se puede ser creativo en el mundo de las hamburguesas y con una carta que no suena a Made in USA ni a fast food. Le llamaron La Capital, “porque para nosotros la capital del mundo es Lleida” y conectaron rápidamente con cuidadas producciones de 2, 3 o 4 pisos, carne jugosa y buen pan. Pediros una Los Angeles, una clásica con un punto canalla, la de delicioso pulled pork o cualquiera de las cuatro opciones veganas con las que no echaréis de menos la carne.

burger

Después de La Capital vino la de Cornellà, la de Soria y la de Barcelona (cerrada tras no superar la crisis del covid), se vinieron arriba e inauguraron El Cantamanyanes. Un local para llevar a la práctica el verbo vermutear, conjugarlo con el arte de la tapa y acentuarlo con una variedad de bebidas que mata la sed y los problemas.

Según la RAE se dice cantamañanas de aquella persona informal, fantasiosa e irresponsable... ¡pero nada más lejos de la realidad! Aquí, aparte de tener una de las mejores terrazas de Lleida, encontrarás una carta de platillos y tapas que, en todo caso, invitan a cantar desde buena mañana. “Quiere ser un espacio en el cual vengas a hacer el vermut y termines comiendo o cenando”, dice Xavi de un local que abre de 9 de la mañana a 12 de la noche cada día de la semana.

Canto a los dioses con los dados de salmón flambeados con hummus de remolacha, el costillar a baja temperatura, las croquetas y con el patrimonio gastronómico de la zona: los caracoles. A todo esto, El Cantamanyanes se reivindica como asador de pollo, para comer allí o para disfrutarlo en casa. “Un lugar para sentir que es domingo cada día”, dice Xavi de una vermutería-restaurante que invita a vivir sin prisas, sin obligaciones y a ser, ni que sea por un rato, un buen cantamañanas.

dados de salmón

El grupo ya tenía la burger, tenía la vermutería y solo les faltaba la pizzería para coronarse con el trío por excelencia de la gastronomía canalla. En los tres establecimientos casi te puedes olvidar de los cubiertos, todo se puede comer con las manos y eso, no me negaréis, ya es una actitud frente a la vida.

Porco Dio seguía con este legado gastro-leridano que vende informalismo mientras todo está pensado al detalle para ofrecer producto de proximidad y calidad, cartas creativas, locales con personalidad, sentido del humor y, sobre todo, “demostrar que la comida de siempre puede ser canalla y divertida”. Un ejemplo de esta voluntad es la Pizza Madonna Santa que une la pera de Lleida con la sobrasada. ¡Vaya experiencia religiosa! Y por experiencia, la porco, con entrecot de ternera que te llega a la mesa en llamas. Sí, lo que oyes, en llamas. Puedes escoger entre 15 pizzas finitas, con bordes altos y con una masa fermentada durante 72 horas. Ah, y todas ellas se pueden hacer veganas. ¡Mamma mía!

pizza

La Lleida más canalla lleva la firma de este grupo que en breves abrirá una nueva cocina central para poder llevar el carácter canalla hasta otras cocinas. “No nos cerramos a nuevos locales, pero ahora apostamos por un concepto de restauración que ya está cambiando la forma de ver el negocio”, dice Xavi que, junto a los otros tres socios, han demostrado en menos de diez años que en Lleida también hay cabida para la gastronomía desenfadada, algo rebelde y, como no, deliciosa. ¡Viva los canallas!