El verano es una época propicia para festivales. Los hay para todos los gustos y temáticas, aunque los musicales parecen abundar por estas fechas... Del tipo que sea: desde los maratones musicales de 48 horas a los que debes llegar con tu tabla de Excel previamente estudiada para no tener que seleccionar in situ qué conciertas priorizas y cuáles (obligatoriamente) descartas, hasta los de asiento reservado y enclave de lujo.